No pudo ser. Y el gran mérito es de España que armó un andamiaje estratégico que impidió la circulación de pelota en Argentina, seguramente su mejor virtud en 2026.
La imagen de Messi, solo caminando por la cancha como perdido, duele y al mismo tiempo ilustra sobre a efectividad española para neutralizar la zona de creación de Argentina.
Y que Dibu haya sido la figura albiceleste conn unas 10 pelotas con destino de red, muestra también que el resultado en contra pudo haber sido aún mayor.
No pudo ser… no hubo milagro. Mérito de España.
Nos duele porque estuvimos muy ilusionados esperando la Cuarta Estrella, el botín de Oro para Messi y no se cuantos record mas.
Pero miremos esta línea de tiempo: 2014 subcampeones, 2018 nada, 2022 campeones y 2026 subcampeones. Argentina ya está instalada en la elite mundial. Más allá de los discutibles puntajes que arman los europeos, los “sucios y feos” están en la definición. Y lo mejor es que la salida de esta camada gloriosa, con Messi a la cabeza, posibilita la llegada de otra de cerca de 30 jugadores jóvenes que tienen hambre y sed de gloria y que llevan los colores patrios grabados en el alma.

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